Para que sirve la basura organica

Desviar los residuos orgánicos para utilizarlos como recurso es una oportunidad perdida para algunos países en desarrollo, ya que el 64% de los residuos generados en los países de renta baja son orgánicos, según el informe What a Waste. Existe un gran incentivo para que los países en desarrollo conviertan los residuos orgánicos en un recurso. El beneficio para el medio ambiente es enorme, y esto podría hacerse de forma rentable.

Por ejemplo, los residuos orgánicos podrían convertirse en compost para cultivar, reduciendo la dependencia de los fertilizantes químicos, o los residuos orgánicos limpios podrían utilizarse para alimentar a los animales. Los responsables de la toma de decisiones en algunos países en vías de desarrollo ya están aplicando de forma proactiva políticas y ofreciendo incentivos para reducir la cantidad de residuos que van a parar a los vertederos. El municipio de Ningbo (China), por ejemplo, genera unas 3.300 toneladas de residuos al día, lo que desborda sus dos vertederos y dos plantas de incineración.

En respuesta a esta crisis, el municipio, en colaboración con el Banco Mundial, está ejecutando el Proyecto de Minimización y Reciclaje de Residuos Sólidos Municipales de Ningbo, que permitirá al municipio adquirir las tecnologías y equipos necesarios para apoyar un nuevo programa destinado a aumentar la separación de los residuos en origen en cuatro flujos: reciclables, residuos orgánicos, residuos peligrosos y otros residuos. Los residuos orgánicos separados se transformarán en electricidad y abono para los cultivos. Para aumentar la participación, se ofrecen incentivos financieros a los grupos comunitarios para que separen adecuadamente los residuos en los cuatro flujos.

Esperamos que esto conduzca a un aumento de la separación de residuos y anime a las comunidades a ser más conscientes y actuar para aprovechar sus beneficios. En los países de renta alta el tratamiento suele estar subvencionado. En los lugares donde el tratamiento no está subvencionado, suele acabar en vertederos de calidad variable.

En ambos casos, los residuos orgánicos se degradan en condiciones anóxicas, lo que provoca grandes emisiones de gases de efecto invernadero y, a menudo, también la acidificación de las masas de agua y la eutrofización causada por la lixiviación de los nutrientes del plan de la materia orgánica en descomposición. Esto es también lo que ocurre con una gran fracción del estiércol de la industria ganadera mundial. Cuando las fracciones orgánicas no se colocan en las tierras de cultivo como abono, suelen acabar siendo un gran contaminante medioambiental.

Nuestro objetivo es desarrollar tecnologías de tratamiento sostenibles y resistentes en las que los residuos orgánicos se conviertan en productos de alto valor; productos lo suficientemente valiosos como para ayudar a financiar el tratamiento.