Niveles para entrar en dialisis

La sangre entra por un extremo del filtro y se introduce en muchas fibras huecas muy finas. A medida que la sangre pasa por las fibras huecas, la solución de diálisis pasa en la dirección opuesta en el exterior de las fibras. Los productos de desecho de la sangre pasan a la solución de diálisis.

La sangre filtrada permanece en las fibras huecas y vuelve a su cuerpo. La hemodiálisis puede sustituir una parte, pero no toda, la función de sus riñones. La diálisis le ayudará a mejorar su nivel de energía, y los cambios que haga en su dieta pueden ayudarle a sentirse mejor.

Limitar la cantidad de agua y otros líquidos que bebe e ingiere a través de los alimentos puede ayudar a evitar que se acumule demasiado líquido en su cuerpo entre los tratamientos. Los medicamentos también le ayudan a mantener su salud mientras está en diálisis. Puede recibir el tratamiento en un centro de diálisis o en casa.

Cada lugar tiene sus pros y sus contras. La mayoría de las personas acuden a un centro de diálisis para recibir el tratamiento. En el centro de diálisis, los profesionales sanitarios preparan y le ayudan a conectarse a la máquina de diálisis.

Un equipo de trabajadores sanitarios estará disponible para ayudarle. Usted seguirá viendo a su médico. Otros miembros del equipo pueden ser enfermeras, técnicos sanitarios, un dietista y un trabajador social.

Puede notar signos y síntomas de uremia por insuficiencia renal, como náuseas, vómitos, hinchazón o fatiga. Su médico utiliza su tasa de filtración glomerular estimada (TFG) para medir su nivel de función renal. La TFGe se calcula a partir de los resultados de la prueba de creatinina en sangre, el sexo, la edad y otros factores.

El valor normal varía con la edad. Esta medida de su función renal puede ayudar a planificar su tratamiento, incluido el momento de iniciar la hemodiálisis. Hay centros de diálisis ubicados en todo Estados Unidos y en algunos otros países, por lo que usted puede viajar a muchas zonas y seguir recibiendo su hemodiálisis en el horario previsto.

Su equipo de diálisis puede ayudarlo a concertar citas en otros lugares, o puede comunicarse directamente con el centro de diálisis de su destino. Planifique con antelación para asegurarse de que hay espacio disponible y de que se pueden hacer los arreglos necesarios. Durante los tratamientos, usted se sienta o se reclina en una silla mientras su sangre fluye a través del dializador, un filtro que actúa como un riñón artificial para limpiar su sangre.

Puede aprovechar el tiempo para ver la televisión o una película, leer, echarse una siesta o quizás hablar con sus vecinos del centro. Si recibe la hemodiálisis por la noche, podrá dormir durante el procedimiento. Para asegurar que la diálisis se inicie antes de que la TFG sea de 6 mL/min, las clínicas deben apuntar a comenzar con 8-10 mL/min.

Nivel de evidencia: C La guía de medición de la función renal [1] establece: La función renal no debe ser estimada a partir de mediciones de urea o creatinina en sangre solamente. La ecuación de Cockcroft y Gault o los gráficos recíprocos de creatinina no deben ser utilizados cuando el FG es <30 mL/min o para determinar la necesidad de diálisis. La directriz original de 2002 sobre cuándo iniciar la diálisis se calificó como nivel C, utilizando el sistema de calificación en uso en ese momento, lo que significa que se basa en la opinión.

Sin embargo, el uso de la palabra «debería» indica que se trata de una recomendación fuerte, aunque basada en una evidencia muy baja 1D, utilizando la clasificación actual. La ERC tiene distintos niveles de gravedad. Suele empeorar con el tiempo, aunque se ha demostrado que el tratamiento retrasa la progresión.

Si no se trata, la ERC puede evolucionar hacia la insuficiencia renal y la enfermedad cardiovascular temprana. Cuando los riñones dejan de funcionar, se necesita diálisis o un trasplante de riñón para sobrevivir. La insuficiencia renal tratada con diálisis o trasplante de riñón se denomina enfermedad renal terminal ESRD. Más información sobre la ERT.

La hemoglobina es el componente de los glóbulos rojos que transporta el oxígeno. La hemoglobina suele ser baja en las personas con insuficiencia renal porque los riñones ya no producen la hormona eritropoyetina. Esta hormona estimula los huesos para que produzcan glóbulos rojos.

Podemos sustituir esta hormona con medicamentos que se administran durante la diálisis. Además del bajo nivel de la hormona, los elevados niveles de toxinas en la sangre hacen que los glóbulos rojos tengan una vida más corta en la persona con insuficiencia renal. Su hemoglobina será controlada mensualmente y más a menudo si lo indican los niveles bajos o inestables.

El nivel ideal de su hemoglobina debe ser de alrededor de 10g/dl. Investigaciones recientes han demostrado que niveles superiores a 13g/dl pueden ser perjudiciales para los pacientes en diálisis. Esta hemoglobina puede verse afectada por: Se han notificado quejas de reducción de la libido, impotencia y una marcada reducción de la frecuencia de las relaciones sexuales en más del 50% de los pacientes masculinos con enfermedad renal terminal.7 Los factores propuestos que pueden causar DS en los pacientes masculinos en diálisis son la uremia, la disminución del suministro de sangre al pene, las alteraciones hormonales, el bajo nivel de hematocrito, los fármacos como los betabloqueantes, la fatiga, los problemas psicológicos como la depresión y la ansiedad y las dificultades con la pareja.1 2, 8 En comparación con los hombres, la DS es más frecuente en las mujeres sanas y en las que están en diálisis.1 Un estudio que comparaba la función sexual antes y después de la insuficiencia renal descubrió que