Lince iberico peligro de extincion

El lince ibérico Lynx pardinus tiene un pelaje de color entre amarillento y marrón rojizo, con numerosas manchas de color marrón oscuro o negro de tamaño variable. Hay tres patrones individuales de pelaje distintos, y el pelaje del vientre está ligeramente coloreado. Tienen el aspecto típico de los linces, con una cabeza pequeña, un collar facial acampanado, patas largas, mechones oscuros en las orejas y una cola muy corta y oscura.

El collar facial de los adultos es más marcado que el de otras especies de linces adultos. El lince ibérico sólo se encuentra en dos pequeñas zonas del suroeste de España en la Península Ibérica, al oeste de los Pirineos. A pesar de los extensos estudios realizados, no se han detectado en Portugal desde la década de 1990.

Atrapando a los gatos con cámarasMuy poca gente ha visto alguna vez un lince ibérico en la naturaleza. Además de ser extremadamente raro, es una de las especies más esquivas del mundo. Y vive en algunas de las zonas más salvajes y remotas de España.

Pero gracias a las cámaras trampa, el lince ibérico es también una de las especies más vigiladas del mundo. Los hábitats que le quedan en Doñana y Sierra Morena están salpicados de estas cámaras de alta tecnología, que ayudan a los conservacionistas de WWF a entender y proteger mejor al lince. Y gracias a sus incansables esfuerzos, ahora se ha estudiado a todos los linces, e incluso se les ha dado su propio nombre.

Sin embargo, las cámaras no son la única herramienta de los conservacionistas. Los científicos del WWF también utilizan collares de radio para seguir a los linces que se aventuran en nuevos territorios. Estos collares ayudan a prevenir la caza furtiva y a identificar qué carreteras son demasiado peligrosas para que los linces las crucen.

Ocasionalmente, se utilizan collares por satélite, más caros, para recoger datos más detallados y precisos. Gracias a todo este seguimiento, hemos aprendido mucho sobre el comportamiento del lince ibérico. Incluyendo algunos datos sorprendentes: por ejemplo, Kentaro viajó más de 1000 km antes de encontrar su propio territorio.

En 2002, el lince ibérico Lynx pardinus se encontraba en una situación crítica, con sólo 94 animales localizados en la región del sur de España, Andalucía. Pero gracias a los programas de crÃa en cautividad y a la creación de diferentes núcleos, la población se ha multiplicado por más de diez en dos décadas. El año pasado, el número de ejemplares de la especie en España y Portugal superó la barrera del millar, con una población de 1.111 ejemplares, entre adultos y cachorros.

Según el Ministerio de Transición Ecológica, en 2020 nacieron 414 cachorros de 239 hembras, lo que supone un aumento del 30% respecto al año anterior. El objetivo, según el grupo conservacionista World Wildlife Fund WWF, es llegar a 750 hembras reproductoras en 2040. Pero aunque hay motivos para el optimismo, el gato salvaje sigue estando clasificado como en riesgo de extinción en el Catálogo Español de Animales Amenazados.

La mayor parte de los linces ibéricos, el 87%, se localiza en el suroeste de la península, sobre todo en los cinco núcleos de Andalucía, que albergan la mitad de la población de la especie en España. Un tercio de esta población está en Castilla-La Mancha, mientras que 141 linces ibéricos viven en Extremadura. En Portugal, 140 de estos felinos salvajes se encuentran en el Parque Natural del Valle del Guadiana.

La población de linces ibéricos en España y Portugal, que en su día estuvo al borde de la extinción, se ha multiplicado por más de 10 en los últimos 18 años, según informó el viernes el Gobierno español. De tamaño ligeramente superior al de un zorro rojo y distinguidos por una barba blanca y negra y mechones de orejas negros, unos 100.000 linces ibéricos vagaban por las dos naciones a principios del siglo XX. En 2002, hace sólo 14 años, el lince ibérico Lynx pardinus ostentaba un título nada envidiable: era la especie de felino salvaje más amenazada del mundo. Han pasado unos cuantos años y este escurridizo felino aún no está a salvo, pero su futuro parece ser un poco más halagüeño.

El censo de 2015 hecho público por la Junta de Andalucía (España) el pasado 4 de abril muestra un importante aumento de la población de lince ibérico, que ha alcanzado el mayor número de ejemplares desde el registro negativo de 2002. El anterior censo, realizado en 2014, registraba la presencia de 327 individuos, mientras que ahora el número ha ascendido a 404. MADRID, 28 de mayo Reuters – La población de linces ibéricos en Portugal y España superó los 1.000 ejemplares el año pasado tras el nacimiento de 414 cachorros en el marco de un programa de cría conjunta, en un importante salto hacia la conservación de la especie en peligro de extinción, dijo el viernes el Ministerio de Medio Ambiente español.

La iniciativa se puso en marcha en 2002, cuando el número de linces ibéricos, un felino salvaje originario de la Península Ibérica, se redujo a sólo 94 en España y ninguno en Portugal, debido a la agricultura, la caza furtiva y los accidentes de tráfico. A finales del año pasado había 1.111 linces ibéricos viviendo en libertad en la región, incluidas 239 hembras reproductoras, dijo el ministerio en un comunicado. Se trata de una cifra récord desde que se inició el seguimiento de la especie.

Los estudios genómicos de las especies en peligro de extinción permiten conocer su evolución y su historia demográfica, revelan patrones de erosión genómica que podrían limitar su viabilidad y ofrecen herramientas para su conservación eficaz. El ibérico