Juegos de las celulas y sus partes

Las células tienen extensos conjuntos de membranas intracelulares, que en conjunto componen el sistema de endomembranas. El sistema de endomembranas se descubrió por primera vez a finales del siglo XIX, cuando el científico Camillo Golgi observó que una determinada tinción marcaba selectivamente sólo algunas membranas celulares internas. Golgi pensó que estas membranas intracelulares estaban interconectadas, pero los avances en la microscopía y los estudios bioquímicos de los distintos orgánulos alojados en las membranas dejaron claro posteriormente que los orgánulos del sistema de endomembranas son compartimentos separados con funciones específicas.

Sin embargo, estas estructuras intercambian material de membrana a través de un tipo especial de transporte. Las células animales no sólo son diminutas, sino también incoloras y translúcidas. Por consiguiente, el descubrimiento de sus principales características internas dependió del desarrollo, a finales del siglo XIX, de una variedad de tinciones que proporcionaban el suficiente contraste para hacer visibles esas características.

Del mismo modo, la introducción del microscopio electrónico, mucho más potente, a principios de la década de 1940, exigió el desarrollo de nuevas técnicas de conservación y tinción de las células antes de que pudieran empezar a descubrirse todas las complejidades de su estructura interna. En la actualidad, la microscopía depende tanto de las técnicas de preparación de la muestra como de las prestaciones del propio microscopio. Por lo tanto, en las discusiones que siguen, consideramos tanto los instrumentos como la preparación de las muestras, comenzando por el microscopio de luz.

Cuando la luz atraviesa una célula viva, la fase de la onda luminosa cambia en función del índice de refracción de la célula: la luz que atraviesa una parte relativamente gruesa o densa de la célula, como el núcleo, se retrasa; en consecuencia, su fase se desplaza con respecto a la luz que ha atravesado una región adyacente más fina del citoplasma. El microscopio de contraste de fase y, de forma más compleja, el microscopio de contraste de interferencia diferencial, explotan los efectos de interferencia producidos cuando estos dos conjuntos de ondas se recombinan, creando así una imagen de la estructura de la célula Figura 9-7. Ambos tipos de microscopía óptica se utilizan ampliamente para visualizar células vivas.

En los organismos complejos -como las plantas, los animales y las personas- las células están formadas por varios orgánulos. Éstos son las partes de la célula que realizan diversas funciones y permiten el funcionamiento independiente de la misma. Las células también tienen formas diferentes para ayudar en sus funciones, como las células sanguíneas en comparación con las células grasas.

Sin embargo, todas comparten partes similares que permiten a la célula realizar tareas generales, como crear energía y protegerse. La mayoría de las lecciones sobre las células se centran en las células eucariotas. Enseña las partes de la célula a los niños entendiéndolas tú primero.

Aquí tienes una sencilla lista de los distintos orgánulos y una breve descripción de sus funciones que puedes utilizar para enriquecer tus lecciones y actividades: Proporciona a los niños muchos artículos de manualidades y diagramas de la célula para que puedan diseñar los suyos propios. Siempre que sean coherentes con las piezas utilizadas para las partes de la célula y seleccionen piezas que se parezcan en cierto modo a los orgánulos, no podrán crear un modelo erróneo. El objetivo del proyecto es fomentar la diversión y la creatividad.

No olvides hacer que los niños hagan una clave, para que los demás sepan qué representan las partes en sus modelos. Además de su función como componente digestivo e instalación de reciclaje de orgánulos de las células animales, los lisosomas se consideran partes del sistema de endomembranas. Los lisosomas también utilizan sus enzimas hidrolíticas para destruir los organismos patógenos causantes de enfermedades que puedan entrar en la célula.

Un buen ejemplo de esto ocurre en un grupo de glóbulos blancos llamados macrófagos, que forman parte del sistema inmunitario del organismo. En un proceso conocido como fagocitosis o endocitosis, una sección de la membrana plasmática del macrófago se invagina y engulle a un patógeno. La sección invaginada, con el patógeno en su interior, se separa de la membrana plasmática y se convierte en una vesícula.

La vesícula se fusiona con un lisosoma. Las enzimas hidrolíticas del lisosoma destruyen el patógeno. Figura 3.

El cloroplasto tiene una membrana externa, una membrana interna y unas estructuras de membrana llamadas tilacoides que se apilan en grana. El espacio dentro de las membranas de los tilacoides se llama espacio tilacoide. Las reacciones de captación de luz tienen lugar en las membranas de los tilacoides, y la síntesis de azúcares tiene lugar en el líquido del interior de la membrana interna, que se llama estroma.

Los cloroplastos también tienen su propio genoma, que está contenido en un único cromosoma circular.