Escala actividades basicas de la vida diaria

Las actividades de la vida diaria (AVD) son tareas básicas que deben llevarse a cabo cada día para que una persona pueda desarrollarse. En general, las AVD pueden dividirse en las siguientes categorías: Entender cómo afecta cada categoría a la capacidad de una persona para cuidar de sí misma puede significar la diferencia entre un envejecimiento elegante e independiente y la necesidad de asistencia diaria. Desde el punto de vista económico, también puede significar la capacidad de una persona mayor o discapacitada para poder optar a la ayuda gubernamental financiada por el estado y el gobierno federal, o para poder optar a los reembolsos de las pólizas privadas de seguro de atención a largo plazo LTC.

Las actividades de la vida diaria son una serie de actividades básicas necesarias para vivir de forma independiente en casa o en la comunidad. Se realizan a diario. Hay muchas variaciones en la definición de las AVD, pero la mayoría de las organizaciones coinciden en que hay 5 categorías básicas.

1. Higiene personal – baño/ducha, aseo, cuidado de las uñas y cuidado bucal. 2.

Vestirse – ser capaz de tomar decisiones sobre la ropa adecuada y vestirse y desvestirse físicamente. 3. Comer – la capacidad de alimentarse por sí mismo, aunque no necesariamente la capacidad de preparar alimentos.

4. 4. Mantener la continencia: ser capaz de usar el baño mental y físicamente.

Esto incluye la capacidad de subir y bajar del inodoro y de limpiarse por sí mismo. 5. Transferencia/movilidad: ser capaz de ponerse de pie desde una posición sentada, así como de entrar y salir de la cama.

La capacidad de caminar de forma independiente de un lugar a otro. Las actividades de la vida diaria AVD comprenden las acciones básicas que implican el cuidado de uno mismo y del cuerpo, incluyendo el cuidado personal, la movilidad y la alimentación. En este artículo de revisión, 1 revisamos herramientas clínicas útiles, incluyendo una discusión sobre las formas de abordar la evaluación de las AVD en distintos entornos, 2 destacamos la literatura relevante que evalúa la relación entre el funcionamiento cognitivo y las AVD, 3 discutimos otros factores biopsicosociales que afectan al rendimiento de las AVD, 4 proporcionamos recomendaciones clínicas para mejorar la capacidad de las AVD, con énfasis en las tareas de autocuidado, como comer, asearse, vestirse, bañarse e ir al baño, y 5 identificamos las intervenciones que los proveedores de tratamiento pueden implementar para reducir la carga del cuidado de las AVD. Las AVD de la vida diaria, a menudo denominadas AVD físicas o AVD básicas, incluyen las habilidades fundamentales que suelen necesitarse para gestionar las necesidades físicas básicas, que comprenden las siguientes áreas: aseo/ higiene personal, vestirse, ir al baño/continencia, trasladarse/ambular y comer.

Estas habilidades funcionales se dominan en las primeras etapas de la vida y se conservan relativamente mejor ante el deterioro del funcionamiento cognitivo en comparación con las tareas de mayor nivel. Las AVD básicas se suelen clasificar por separado de las Actividades Instrumentales de la Vida Diaria (AIVD), que incluyen actividades más complejas relacionadas con la vida independiente en la comunidad, por ejemplo, la gestión de las finanzas y la medicación. El rendimiento de las AIVD es sensible al declive cognitivo temprano, mientras que el funcionamiento físico es a menudo un impulsor significativo de la capacidad de las AVD básicas Boyle, Cohen, Paul, Moser y Gordon, 2002; Cahn-Weiner et al., 2007.

El deterioro de las AIVD puede presentarse a menudo en el deterioro cognitivo leve y en la demencia temprana Farias et al., 2013, mientras que los descensos de las AVD básicas no suelen estar presentes hasta etapas posteriores de la demencia Cahn-Weiner et al., 2007; West, McCue, & Golden, 2012. En comparación con el autoinforme o el informe de los informantes, las medidas basadas en el rendimiento, como el Performance ADL Test PAT Weening-Dijksterhuis, Kamsma, & Van Heuvelen, 2011 y el Erlangen Test of Activities of Daily Living E-ADL-Test, Graessel et al., 2009, proporcionan una evaluación más objetiva de las verdaderas habilidades de la persona, medidas de forma cuantificable y repetible. Por ejemplo, el PAT incluye medidas de control motor fino y grueso, y evalúa tanto las tareas básicas como las instrumentales de las AVD, por lo que puede ser capaz de detectar cambios a lo largo del tiempo de una manera que el autoinforme no puede.

El E-ADL-Test consta de cinco actividades sencillas relacionadas con la alimentación y el autocuidado, cada una de ellas puntuada en una escala de 6 puntos de precisión. Otros instrumentos como la Escala de Vida Funcional de Texas Cullum et al., 2001 y las Escalas de Vida Independiente Loeb, 1996 también incluyen medidas basadas en el rendimiento de las actividades diarias y pueden abordar el autocuidado de forma más amplia, por ejemplo, identificando los beneficios de la higiene personal regular. Sin embargo, evalúan principalmente las AIVD y no las AVD. Descripción de la medida: La Escala de Actividades Instrumentales de la Vida Diaria de Lawton se desarrolló para evaluar actividades más complejas denominadas «actividades instrumentales de la vida diaria» necesarias para funcionar en entornos comunitarios, por ejemplo, hacer la compra, cocinar o gestionar las finanzas.

La capacidad de manejar estas funciones complejas normalmente se pierde antes que las «actividades de la vida diaria» básicas, por ejemplo, comer, bañarse o ir al baño, que se miden con las escalas de AVD. Por lo tanto, la evaluación de las AIVD puede identificar un deterioro incipiente en los adultos mayores u otras personas que, por lo demás, son capaces de