Consenso para las practicas de alimentacion complementaria en lactantes sanos

Las bases del crecimiento y el desarrollo óptimo de todo ser humano se establecen en los dos primeros años de vida. La lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad y la introducción de la alimentación complementaria CF a partir de esta edad se consideran las intervenciones preventivas con mayor impacto en la vida del niño. El objetivo de este estudio fue determinar si los pediatras basan sus recomendaciones siguiendo las Guías para la CF en Lactantes Saludables GCFHI y si las madres tienen conciencia y conocimiento de estas recomendaciones.

Métodos: La alimentación responsiva La alimentación responsiva, cuando un cuidador responde adecuadamente a las señales de hambre o saciedad del lactante, puede ayudar al establecimiento de un patrón alimentario saludable.16 La alimentación responsiva evita las prácticas de control excesivo de la alimentación, como presionar a los niños para que coman, y desaconseja los estilos de alimentación indulgentes y poco participativos, en los que el cuidador alimenta al niño en respuesta a los signos de angustia o de forma desorganizada. Si se gestiona bien, el FR puede minimizar el riesgo de sobrealimentación o el desarrollo de una alimentación quisquillosa. Las intervenciones para promover la RF han demostrado tener éxito en la consecución de dietas saludables y en la reducción del riesgo de sobrepeso.17, 18 La PSG recomienda que la alimentación complementaria se lleve a cabo de forma reactiva.

El BLW, en su forma más estricta, requiere que el lactante tenga un control total sobre su propia alimentación desde el inicio del periodo de alimentación complementaria.1 En teoría, el BLW es, por tanto, un método de alimentación infantil claramente diferente al método tradicional de alimentación con cuchara de los purés.1 Sin embargo, siguen sin responderse cuestiones esenciales, como la forma en que los padres siguen realmente el BLW en la práctica y la medida en que el BLW se asocia a comportamientos relacionados con la salud en la población general. Hicimos hincapié en la alimentación de los niños después de los seis meses de edad como un componente crítico de la programación de la nutrición materna, infantil y de los niños pequeños. El IYCN llevó a cabo una investigación para aumentar la comprensión de las prácticas de alimentación complementaria y diseñó estrategias de comunicación y marketing social para el cambio de comportamiento con el fin de promover el uso óptimo de alimentos locales nutritivos.

También desarrollamos un suplemento alimenticio local para las madres seropositivas y sus hijos, y pusimos a prueba un método innovador para el uso de micronutrientes en polvo para promover una mejor alimentación complementaria. Para hacer frente a la elevada prevalencia de la anemia entre los niños de Bangladesh, el proyecto diseñó una innovadora intervención de alimentación complementaria combinando las prácticas específicas de alimentación de lactantes y niños pequeños promovidas por el Ministerio de Sanidad con el uso de polvos de micronutrientes para su enriquecimiento en el hogar. En colaboración con CARE, el proyecto dirigió un taller de creación de consenso con las partes interesadas en la nutrición para seleccionar las prácticas específicas a promover -como la adición de puré de verduras a los alimentos complementarios- y creó materiales de comunicación para ayudar a los trabajadores sanitarios de la comunidad a promover estas prácticas junto con el uso de micronutrientes en polvo, suministrados por la Alianza Mundial para la Mejora de la Nutrición.

La intervención llegó a más de 55.000 niños pequeños en el distrito de Karimganj del país. CARE evaluará su impacto tanto en la prevalencia de la anemia como en las prácticas de alimentación de bebés y niños pequeños. La Dieta Mínima Aceptable MAD para niños de 6 a 23 meses es uno de los ocho indicadores básicos para evaluar las prácticas de alimentación del lactante y del niño pequeño desarrollados por la OMS y finalizados en la Reunión de Consenso Mundial de la OMS sobre Indicadores de Alimentación del Lactante y del Niño Pequeño en 2007.

Estos ocho indicadores se desarrollaron para proporcionar métricas sencillas, válidas y fiables para evaluar los numerosos aspectos de la alimentación del lactante y del niño pequeño que son de interés a nivel de la población OMS, 2008. Los otros siete indicadores son: inicio temprano de la lactancia materna; lactancia materna exclusiva antes de los 6 meses; continuación de la lactancia materna al año; introducción de alimentos sólidos, semisólidos o blandos; diversidad dietética mínima; frecuencia mínima de las comidas; y consumo de alimentos ricos en hierro o enriquecidos con hierro. El indicador MAD es un indicador compuesto por la Diversidad Dietética Mínima MDD y la Frecuencia Mínima de las Comidas.

Este indicador se calcula por separado para los niños amamantados y no amamantados e incluye información sobre dos componentes: La alimentación complementaria se define como el suministro a un niño que está siendo amamantado de cualquier alimento distinto de la leche materna 11 . Giugliani ERJ, Victora CG. Alimentação complementar. J Pediatr Rio J. 2000; 76:253-62..

El inicio de esta fase se considera un momento esencial en el cuidado del lactante, actuando como determinante directo de la posterior supervivencia, crecimiento y desarrollo del niño 22 . Organización Mundial de la Salud. Alimentación complementaria de los niños pequeños en los países en desarrollo: revisión de los conocimientos científicos actuales.

Ginebra: Organización Mundial de la Salud; 1998. Organización Mundial de la Salud La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva