Derechos de los alumnos de secundaria

Aunque la Constitución protege los derechos de los estudiantes en la escuela, muchos funcionarios escolares desconocen las protecciones legales de los estudiantes o simplemente las ignoran. Cuando vuelvas a la escuela este año, asegúrate de conocer tus derechos y de que tu escuela trate a todos los estudiantes de forma justa y equitativa. La ACLU tiene una larga tradición de lucha para proteger los derechos de los estudiantes, y siempre está dispuesta a hablar con usted de forma confidencial.

Si crees que tus derechos han sido violados, no dudes en ponerte en contacto con tu filial local de la ACLU. En el histórico caso del Tribunal Supremo Tinker contra el Distrito Escolar de la Comunidad Independiente de Des Moines de 1969, la ACLU impugnó con éxito la decisión de un distrito escolar de suspender a tres estudiantes por llevar brazaletes en protesta por la guerra de Vietnam. El tribunal declaró que los alumnos y los profesores no «pierden sus derechos constitucionales a la libertad de expresión en la puerta de la escuela». La Primera Enmienda garantiza que los estudiantes no pueden ser castigados por ejercer su derecho a la libertad de expresión, incluso si los administradores de la escuela no aprueban lo que dicen.

Desgraciadamente, cuando las protecciones legales son débiles, las escuelas están amenazando la expresión de los estudiantes -y su privacidad- al exigirles que revelen el contenido de sus cuentas de redes sociales, teléfonos móviles, ordenadores portátiles y otras tecnologías personales. La ACLU está luchando por nuevas leyes estatales en todo el país que proporcionen una mayor protección de la privacidad de los estudiantes. A lo largo de los años, la ACLU ha defendido con éxito el derecho de los estudiantes a llevar un brazalete antiaborto, una camiseta pro-LGBT y camisetas críticas con figuras políticas.

La ACLU ha defendido incluso los derechos de los estudiantes de secundaria que querían protestar contra la ACLU. El objetivo del paquete de recursos gratuitos «Thinking Rights» es animar a los jóvenes a desarrollar conceptos y habilidades que mejoren su pensamiento sobre la naturaleza de los derechos humanos. Es especialmente útil para los centros de enseñanza secundaria que trabajan para obtener el Premio a las Escuelas Respetuosas con los Derechos. Este documento examina las perspectivas de los alumnos y el personal de los centros de enseñanza secundaria sobre la medida en que se atienden los derechos de salud de los jóvenes en la escuela.

La Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño y el concepto de escuelas promotoras de la salud fomentan la creación de entornos escolares saludables. Una encuesta postal realizada en centros de enseñanza secundaria de Nueva Zelanda obtuvo respuestas de 821 alumnos de 11 años y 15-16 años y de 438 miembros del personal de 107 centros. La mayoría de los estudiantes y el personal informaron de que en sus escuelas había fuentes de asesoramiento sobre salud, pero sólo una minoría de estudiantes consideraba que estas fuentes eran accesibles o fiables.

En todas las áreas de promoción de la salud, los estudiantes consideraron que la información y el asesoramiento eran menos accesibles que el personal. La mayoría del personal y de los estudiantes identificaron los problemas de salud mental, como la depresión, como una fuente de preocupación en las escuelas, pero sólo una cuarta parte de los estudiantes, en comparación con la mitad del personal, pensaba que este tema se trataba durante las clases. Los alumnos de los centros de menor nivel de ingresos consideraron que el entorno escolar era ligeramente menos saludable que los de los centros de mayor nivel de ingresos.

El documento concluye que los centros escolares y los responsables políticos deberían recabar las voces y opiniones de los jóvenes para mejorar la eficacia en la atención a los derechos de la salud. Este estudio informa sobre las percepciones de los estudiantes de secundaria y del personal sobre si los derechos de los jóvenes a la salud son atendidos en la escuela. El proyecto forma parte de una investigación más amplia sobre la construcción de cuatro derechos de los niños [la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño UNCROC define al niño como una edad comprendida entre el nacimiento y los 18 años] en la escuela: la participación, la seguridad, la recreación y la salud.

En este documento nos centramos en el derecho de los niños a un entorno escolar saludable. [Aunque reconocemos que la seguridad y la integridad física también están implícitas en la salud, hemos informado sobre este tema por separado Nairn y Smith, 2002, 2003]. Según Hartrick et al., las visiones contemporáneas de la salud han evolucionado desde los modelos predominantemente de tratamiento de la enfermedad a los que se caracterizan por entender la salud como «profundamente arraigada en la naturaleza humana y las estructuras sociales» [Hartrick et al., 1994, p.

85]. Las implicaciones para los profesionales de la salud y la educación son que la promoción de la salud está integrada en las actividades e interacciones cotidianas, incluidas las de la escuela. Hartrick et al.

sostienen que «la promoción de la salud incluye una participación pública efectiva y concreta en la que las personas son agentes activos y responsables de la toma de decisiones, en contraposición a los consumidores de un servicio prestado por los profesionales de la salud» [Hartrick et al., 1994, p. 86]. Que las escuelas pueden desempeñar un papel importante en la promoción de la salud es algo que reconoce la OMS, 1997 en sus iniciativas de Escuelas Promotoras de la Salud Nader, 2000.

Las EPS se centran en una idea holística de la salud y el bienestar en el contexto de la vida cotidiana y la comunidad, en lugar de la enfermedad o los servicios para los enfermos Raeburn y Rootman, 1998. Las iniciativas HPS aprovechan la o