La virgen de las rocas louvre

La Virgen de las Rocas a veces La Virgen de las Rocas es el nombre utilizado para dos pinturas de Leonardo da Vinci, del mismo tema, y de una composición que es idéntica excepto por dos detalles significativos. Uno de los cuadros suele estar colgado en el Louvre, en París, y el otro en la National Gallery, en Londres. Ambos cuadros muestran a la Virgen y al Niño con el niño Juan Bautista y un ángel, en un entorno rocoso que da a los cuadros su nombre habitual.

Las diferencias compositivas significativas están en la mirada y la mano derecha del ángel. Las obras difieren en muchos aspectos menores, como los colores, la iluminación, la flora y la forma en que se ha utilizado el sfumato. Aunque la fecha de un encargo asociado está documentada, se desconocen las historias completas de las dos pinturas, lo que lleva a especular sobre cuál de las dos es anterior.

El deseo de llegar al corazón de la naturaleza y conocer sus secretos fue quizá el principal impulso de Leonardo da Vinci en todo lo que hacía; y el interés que tenía por la pintura podría haber sido casi el de establecer rivales a la naturaleza, fundiendo todo su conocimiento de ella en la creación de cosas sobrenaturales. En La Virgen de las Rocas, las leyes son de la naturaleza, pero la creación final es de Leonardo. Y aquí desafía lo natural de muchas maneras que atraviesan los supuestos artísticos anteriores.

El resultado es más orgánico que intelectual. Otros pintores arrojaron un esquema deliberado sobre la naturaleza, viéndola en términos de mezcla consciente, enriquecida por el arte, por la que los edificios se aliaban con el paisaje, los grupos menores de figuras animaban los espacios de fondo y los objetos se reordenaban artísticamente para reflejar un orden cósmico. Esto demuestra la invención del artista.

En este cuadro, Leonardo diseña una gruta que es maravillosa por no parecer obra humana en absoluto. Parece el producto de las fuerzas naturales: las rocas acanaladas y alisadas por el movimiento constante del agua, presente en el sinuoso río, pero que se siente en la luz subacuática y que da humedad a las plantas -cada una de ellas registrada con precisión botánica- que crecen tan densamente y, sin embargo, son pálidas. Sigue pareciendo una región no hollada por el hombre, porque las figuras que se arrodillan en la gruta tienen algo de la misma calidad de crecimiento inevitable que las plantas; no son extrañas en su entorno, y no hay sentido de su incongruencia dentro de él.

La mayoría de los historiadores de arte consideran que la Virgen de las Rocas, que suele estar colgada en el Louvre, es la primera de las dos y que data de alrededor de 1483-1486. La mayoría de las autoridades coinciden en que la obra es enteramente de Leonardo. Es unos 8 cm 3 pulgadas más alta que la versión londinense.

El primer registro seguro de este cuadro es de 1625, cuando estaba en la colección real francesa. Se acepta generalmente que este cuadro se realizó para cumplir un encargo de 1483 en Milán. La hipótesis es que este cuadro fue vendido en privado por Leonardo y que la versión londinense se pintó en una fecha posterior para cumplir el encargo.

Existen otras teorías para explicar la existencia de dos cuadros. Este cuadro se considera un ejemplo perfecto de la técnica del sfumato de Leonardo. La «Virgen de las Rocas» de Leonardo da Vinci representa a la Virgen con el Niño Jesús con el niño Juan Bautista y un ángel en un entorno rocoso, lo que da al cuadro su inusual nombre.

La composición muestra un grupo de cuatro figuras, la Virgen María, el Niño Jesús, el niño Juan Bautista y un ángel, dispuestos en una formación triangular. El escenario es un fondo de rocas y un paisaje lejano de montañas y agua. María ocupa el vértice del grupo de figuras piramidales, extendiendo una mano para incluir a Juan y levantando la otra por encima de la cabeza del Niño Jesús.

Juan está arrodillado y mira hacia el Niño Jesús con las manos juntas en actitud de oración. La Virgen de las Rocas del Louvre fue el primer cuadro que Leonardo pintó en Milán, tras su traslado allí en 1483. Este bello cuadro, que se conocería como la Virgen de las Rocas, fue encargado en 1483 por la Cofradía de la Inmaculada Concepción de Milán.

El cuadro debía ser el centro del retablo de la capilla de la Inmaculada Concepción en la iglesia de San Francisco Grande. La Cofradía contrató a Leonardo y a los hermanos de Predis, una renombrada familia de pintores renacentistas, para que realizaran la obra principal y los paneles circundantes. El proyecto tropezó con problemas: la ejecución de la obra se salió de los límites, tanto financieros como de tiempo.

Los compromisos relativos a los pagos y al cumplimiento de los contratos, así como la intervención del rey Luis XII, dieron lugar a un segundo cuadro que se instaló finalmente en 1508, mientras que La Virgen de las Rocas del Louvre entró en la colección del rey francés. Leonardo pintó la composición central siguiendo un rígido esquema piramidal tradicional, aunque hay tanto movimiento y fluidez en