Hijas del rey felipe vi

A la muerte del último rey capeto directo, Carlos IV, en 1328, Felipe fue nombrado regente de Francia, ya que la viuda de Carlos, Juana de Evreux, estaba embarazada a su muerte. El 1 de abril de 1328, Juana dio a luz a una hija, pero una asamblea de nobles pasó por alto la reclamación de la hija en favor de la de Felipe. El 29 de mayo de 1328, Felipe VI fue coronado rey de Francia.

Cada uno de los reyes de Francia, desde Hugo Capeto hasta Felipe IV, había tenido un hijo varón que sucedió a su padre como rey. A partir de entonces, aunque nunca existió una ley de sucesión directa por vía masculina, era tradicional pasar a las hijas de un rey fallecido por su hermano. Aunque la sucesión sólo por vía masculina era contraria a la ley que regía la herencia de los bienes privados en Francia, Felipe V y Carlos IV afirmaban que la corona de Francia descendía por una ley superior, que excluía la sucesión femenina.

Por tanto, cuando Carlos murió en 1328, Francia se enfrentó a una crisis de sucesión al trono real para la que nunca había tenido que prepararse: había varios pretendientes al trono, varios de ellos mujeres y varios cuyas reclamaciones derivaban a través de mujeres. Además, había factores políticos que complicaban la situación y que influyeron en el resultado final. Hubo dos pretendientes cuyas reclamaciones no dependían de la sucesión femenina.

Eduardo III de Inglaterra reclamó el trono a través de su madre, hija de Felipe IV, basándose en que ella podía transmitir a un hijo varón la reclamación que no podía hacer como mujer. Felipe VI basó su derecho al trono en la completa descendencia masculina, como hijo del hijo de Felipe III; en la conveniencia -había sido regente con éxito durante 2 meses y era bien visto por la nobleza- y en el prestigio de la casa Valois. Felipe VI lengua francesa: Felipe VI 1293 – 22 de agosto de 1350, llamado el Afortunado en francés: le Fortuné[1] y de Valois, fue el primer rey de Francia de la Casa de Valois.

Reinó desde 1328 hasta su muerte. El reinado de Felipe estuvo dominado por las consecuencias de una disputa sucesoria. Cuando el rey Carlos IV el Hermoso murió sin heredero varón en 1328, el pariente masculino más cercano fue su sobrino Eduardo III de Inglaterra, que heredó su derecho a través de su madre Isabel de Francia, la hermana del rey muerto.

Sin embargo, en Francia se sostenía que Eduardo no podía heredar el trono francés por línea femenina, según la antigua Ley Sálica. Al principio, Eduardo pareció aceptar la llegada de Felipe como el pariente masculino más cercano de Carlos IV que descendía por la línea masculina, sin embargo, insistió en su reclamación del trono de Francia tras una serie de desacuerdos con Felipe. El resultado fue el inicio de la Guerra de los Cien Años en 1337.

Tras los éxitos iniciales en el mar, la armada de Felipe fue aniquilada en la batalla de Sluys en 1340, asegurando que la guerra se desarrollara en el continente. Los ingleses tomaron otra ventaja decisiva en la batalla de Crécy de 1346, mientras la peste negra golpeaba a Francia, desestabilizando aún más el país. En 1349, Felipe VI compró el Dauphiné a su arruinado gobernante Humberto II y confió el gobierno de esta provincia a su nieto Carlos.

Felipe VI murió en 1350 y le sucedió su hijo Juan II el Bueno. Poco se sabe de la infancia y juventud de Felipe, en gran parte porque no era de nacimiento real. El padre de Felipe, Carlos, conde de Valois, hermano menor del rey Felipe IV de Francia, se esforzó durante toda su vida por conseguir un trono para él, pero nunca lo consiguió.

Murió en 1325, dejando a su hijo mayor Felipe como heredero de los condados de Anjou, Maine y Valois. Felipe VI de Francia Las genealogías tenían implicaciones no sólo en las luchas internas por el poder, sino también al otro lado del Canal de la Mancha en relación con las reivindicaciones inglesas en Francia. Las afirmaciones en el siglo XV de que los reyes ingleses tenían derecho al trono francés se originaron en la condición de Eduardo III como nieto de Felipe IV de Francia Eduardo era hijo de la hija de Felipe, Isabel de Francia.

Isabel de Francia era hija de Felipe IV y Juana de Navarra. Se casó con Eduardo II en 1308, convirtiéndose en reina consorte de Inglaterra. Tras la muerte de los tres hermanos de Isabel sin hijos supervivientes, su primo, Felipe de Valois, se convirtió en rey de Francia como Felipe VI.

En el año 1314 el rey de Francia, Felipe IV, estaba asegurado en su trono. Conocido como Felipe «el Hermoso» por su llamativo aspecto, el año anterior había roto la orden de los Caballeros Templarios, lo que le permitió beneficiarse de su enorme riqueza. Tuvo tres hijos, cada uno de los cuales llegó a la edad adulta y se casó, y el futuro de la dinastía de los Capetos y de Francia parecía asegurado.

En 1314, Francia se encontraba en paz. Su histórica enemiga, Inglaterra, estaba ligada a la corona francesa con la hija de Felipe, Isabel, casada con el rey Eduardo II. Había llegado a Inglaterra como una novia de doce años en 1308; muy inteligente y con unos modales atractivos, llegó a ser una reina formidable,